Las aves se estresan a menudo
En la naturaleza, las aves son animales presa y, por lo mismo, especies muy estresables. Cuando están en cautiverio esa condición no cambia demasiado.
Y no siempre se le puede echar la culpa al gato rondando la jaula. Los pájaros pueden llegar a estresarse por cualquier cosa, desde un cambio en el alimento hasta una mala ubicación.
Una clásica muestra la dan los loros, especialmente, cuando son muy apegados a sus dueños. Se han visto casos de personas que se casan o que llegan al hogar con un recién nacido y sus loros no logran resistirlo, por lo que comienzan a sacarse las plumas para llamar la atención.
“Lo malo de ese comportamiento es que una vez que la mascota lo experimenta, queda establecido como un hábito ante otras situaciones de cambio brusco”, explica Alicia Solís, médico veterinaria especialista en animales exóticos.
Por eso es necesario ir haciendo cambios graduales en la vida de estas especies. “Hay que pensar que son como niños de tres años. Lo mejor es ir presentándole a los nuevos miembros de la familia de a poco y mantenerles siempre todas sus rutinas, para que no perciban un cambio tan violento ni la falta de atención”.
Los canarios, en tanto, pueden ser quizás más estresables que un loro a los ruidos ambientales fuertes. Por eso se recomienda tenerlos siempre en los lugares más tranquilos de la casa (jamás en un pasillo de alta circulación). Asimismo, ubicarlos a la altura de la cabeza de las personas, jamás a ras de piso, porque se sienten muy disminuidos y tensionados.
Otro consejo para tener presente es procurar que las aves desde pequeñas se acostumbren a recibir una alimentación variada, para que de adultas no estén acostumbradas a un solo tipo de comida y no se vean afectadas ante un repentino cambio en el menú.
Los cuadros crónicos de estrés tienen como principal consecuencia una baja considerable de la inmunidad, lo que se traduce en que la mascota termina enfermándose por todo.
Que sean presa también hace que las aves busquen ocultar al máximo sus síntomas de afección para no ser descubiertas como seres débiles y factibles de cazar. Por eso cuando se evidencia alguna alteración en ellas es porque su mal ya lleva un buen tiempo de prevalencia.
La doctora Solís aconseja tener siempre claro cuánta cantidad come a diario cada ave, pues la falta de apetito es el primer síntoma y el más visible que habla de que el ave no está sana.
Fuente: emol.com
Escrito el 5 Julio, 2007 en la seccion Aves por cachorro
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