Enseña a jugar a tu perro
Al igual que otros animales, los perros juegan para poder desarrollar destrezas que en su vida salvaje podrían llegar a ser herramientas de supervivencia.
La habilidad para correr y esquivar obstáculos, quitarles cosas a otros, huir o esconderse, serían determinantes si estuvieran en estado silvestre aunque, incluso siendo animal doméstico, favorece su desarrollo sicomotor.
Pero el juego también es una competencia jerárquica con el oponente, ya que están permanentemente comparando quién puede más, quién manda, quién es el líder. Así, enseñarles a jugar correctamente no es sólo “chochera”.
Los perros pueden jugar solos, pero su instinto social es tan fuerte que normalmente prefieren hacerlo acompañados de alguien que haga este juego más desafiante.
Los cachorros aprenden a jugar desde que abren sus ojos. Al principio, con sus hermanos y con su madre; poco a poco van incorporando a los nuevos miembros de su familia-humana al juego. El aprendizaje social del juego no termina nunca; es una constante evaluación de “hasta dónde pueden llegar”.
Para que jugar con los perros sea un momento de agrado, la médico veterinaria de la Clínica Veterinaria San Blas, Daniela Navarrete Talloni, da pautas básicas.
Lo principal es determinar la jerarquía de manera clara y permanente en el tiempo, para evitar confusiones.
“O sea, cuando se juega con el perro a tirarle la pelota y él huye con ésta para que el dueño lo siga, precisamente no hay que seguirlo. De lo contrario, uno cae en el juego de él, dándole más jerarquía, ya que nosotros aparecemos como siguiendo al ‘líder’ “. Lo mismo corre para cualquier objeto, por ejemplo, salir tras de él si es que se robó un zapato o un juguete.
Si el perro no es perseguido, tratará de volver con la pelota para continuar el juego.
Igual de importante es enseñarle a inhibir la mordida, cosa que aprenden los cachorros desde la etapa de dentición. Ellos saben que no pueden morder demasiado fuerte al hermano porque éste grita y la mamá perro los reprime.
Por lo tanto, “si un cachorro es demasiado mordedor con los dueños uno debiera responder dejando la mano quieta dentro de la boca del cachorro y haciendo un sonido de dolor fuerte (”¡ayyyyyy!”), para que él sepa que eso duele y que debe soltar la mano. Repetir hasta que el cachorro no vuelva a morder con la misma intensidad”, explica la veterinaria. La mordida se inhibe en los cachorros más o menos desde el mes de vida.
Otro error típico es jugar con los cachorros tirados en el suelo, dejando que éste se tire sobre ellos. Esa dinámica, sumada a la de perseguirlo, sólo sirve para dejarle en claro que él es el que manda.
La profesional explica que existen perros que por temperamento necesitan más estímulo y que parte del juego es terminar haciendo tiras los juguetes. Por eso hay que delimitarle bien con qué puede jugar y, para no correr riesgos, comprarle sólo esos “comestibles” hechos de cartílago.
Escrito el 27 Julio, 2007 en la seccion Perros por cachorro
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