Adiestramiento de los hamsters
¿Tu hamster muerde? ¿Acabas de comprar un gerbo y se asusta si intentas tomarlo? Sigue estos pasos y verás como se convierte en una mascota dócil y sin miedo.
Por adiestramiento nos referimos a acostumbrarle a nosotros para que se deje agarrar sin asustarse . Los gerbos son más sociables y no suelen presentar problemas si se los trata con delicadeza, pero los hámsters pueden llegar a morderte si no los acostumbras desde el principio a ser manipulados. Es muy probable que cuando adquieres un hámster en una tienda no haya sido manipulado en absoluto y su primer instinto será morder ante lo que él considera una agresión.
Es conveniente seguir algunos pasos para lograr una buena relación entre tu mascota y tú. Los primeros días en casa deben ser muy tranquilos porque el cambio de hábitat puede estresar mucho a cualquier animal. Déjale acostumbrarse a su nueva jaula, sus juguetes, su comida y el entorno de la casa, con sus ruidos y luces. Pasa algún tiempo cerca de la jaula para que el pequeño se acostumbre a tu presencia. Puedes sentarte al lado y hablarle (o hablar por teléfono) así tu voz pronto le resultará familiar. Una música suave puede ayudar a crear un ambiente agradable; hay algunos estudios que sugieren que la música clásica les gusta más que otros tipos de ritmos, como el rock. Durante este tiempo no intentes tomarle con tus manos.
Cuando notes que ya no se asusta si te acercas, empieza a poner una mano dentro de su jaula , solo déjala quieta hasta que se habitúe. Déjale que te huela si quiere. Algunos gerbos o hámsters no tendrán miedo, pero otros se tomarán un tiempo para sentirse confiados, sobre todo los que muerden. Cuando llegue el momento en que tu mano no le moleste, agrega alguna golosina para llamar su atención. A casi todos les encantan las semillas de girasol (pipas), las pasas de uva, el maní, trocitos de manzana . Escoge lo que más le guste y coloca unos pedacitos sobre tu mano, así lograrás que se acerque y lo tome directamente de allí. Repite esto varios días y, cuando te deje, acarícialo con suavidad.
Cuando él se suba a tu mano con confianza, ha llegado el momento de tomarlo con las dos manos . Puedes hacerlo cuando se encuentra sobre una mano, haz una cuevita con la otra y levántalo. También puedes unir tus manos alrededor de su cuerpo y alzarlo suavemente. Al principio hazlo dentro de la jaula o sobre una mesa o sentado en el piso; así si trata de escapar y cae, no será desde una gran altura. Puedes tomarlo y apoyarlo contra tu pecho , ya que esto parece gustarles y se sienten más seguros.
Si en alguna de estas “sesiones” él logra escaparse no entres en pánico. Cierra todas las puertas e intenta dejarle algo de comida o golosinas como “carnada” para que se acerque y puedas tomarlo nuevamente. También puedes colocar su jaula en el suelo con la puerta abierta y los manjares adentro. Como ese es su hogar puede que entre solo y no tengas que perseguirlo.
En el caso de que tengas niños pequeños , te habrás dado cuenta que seguir estos pasos es una misión imposible. Ellos no pueden esperar ni media hora sin tratar de agarrar a su nueva mascota. Una buena opción es agregar flores de Bach en el agua (Rescue Remedy), más o menos unas 15 gotas de la solución en la botella. Además hay que supervisar todo el tiempo que los niños estén con el gerbo o hámster, pues si se les cae o lo aprietan demasiado podrían matarlo. Con las flores el animalito está más calmado, soporta mejor el intenso manoseo y no trata de huir. En pocos días estará comiendo de sus manitos sin temores.
Todos estos pasos pueden parecerte un poco exagerados , ya que tú eres grande y el hámster o el gerbo son pequeños y si quisieras podrías simplemente tomarlo por la fuerza. Esto es cierto, pero lo que estamos tratando de enseñarte es a que tu mascota quiera que la agarres y disfrute de tu compañía .
Escrito el 4 Marzo, 2008 en la seccion Roedores por cachorro
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